Estoy contenta de amarte, de esperarte,
contenta de haberte conocido, por eso me he enorgullecido.
Y sino me canso de esperarte, es porque sólo quiero amarte.
Quiero amarte lentamente, como hecharle leña al fuego,
y que la llama nuestro amor vaya creciendo como en sueño.
En mi hay una ilusión que va creciendo, y solamente con tus besos,
esa ilusión y mis pensamientos, siguen creciendo.
Crecen como el río, pero en la mañana se van, porque yo me parezco al cielo
y tu te pareces al mar.
Pero un día todo cambiará, encontraremos juntos el camino, y la llama
de nuestro amor crecerá más y más, y ya nadie nos podrá separar.
Gissel A. 1997 |