Las rupturas son momentos muy difíciles de la vida de cualquiera. Lo son porque se rompe una ilusión construida, se rompe una constante, algo que veníamos construyendo por determinada cantidad de tiempo y en lo que pusimos mucho esfuerzo. Terminar un vínculo no es algo fácil, pero hay que aprender a hacerlo de la mejor manera posible, ya que posiblemente influencie las futuras relaciones que podemos llegar a tener.
Nuestro primer consejo es que si tienes que ponerte mal, lo hagas. No sirve negar el dolor y tratar de seguir de largo. Parte de elaborar una ruptura es sufrirla, y esto nos va a implicar gasto de energía y malos momentos, pero es parte del proceso. Aprender cuándo es hora de seguir adelante es fundamental.
Apóyate en tus seres queridos, en tu familia y en tus amigos, seguro ellos te harán llevar mejor el mal momento. Trata de no aburrir a los demás con victimizaciones o autocomplacencia, ten en cuenta lo que te generan a ti este tipo de actitudes de parte de otras personas. Deja que tus seres queridos te ayuden a distraerte y a hacer catarsis cuando sea necesario.
No idealices a tu ex novio. Esta es una regla de oro. Es muy común que al culminar una relación que no querías terminar, solo te acuerdes de las cosas buenas y hagas como que lo malo nunca existió. Poner a tu ex novio en un pedestal no te va a servir de nada, como tampoco te va a servir quedarte solo con lo negativo. En el equilibrio está la clave, trata de buscarlo.
Finalmente, te aconsejamos que te focalices en hacer las cosas que te gustan, en darte algún gusto o hacerte algún mimo y en pensar en tus proyectos a futuro. Seguro esto te ayudará a ir construyendo un futuro más alentador, dejando la tristeza atrás. |